Él intentaba hablar,
no lo oí. Patee su rostro, justamente en los labios, dio un grito, uno más y
otro. Yo estaba enloquecida. Nunca fui
la mala, pero siempre supe que era una psicópata, todos tenemos algo de psicópatas en nuestro interior. Mi disfraz de chica buena se acabo. Esta era yo ahora, siempre fui esta.
Su boca
sangraba, su cabeza sangraba, la botella de ron destrozada me hacía heridas en
los pies, mi cuerpo manchado de sangre no se controlaba…
- - ¡Muere maldito malnacido! - grite con una mezcla de furia y llanto…empecé
a sentir dolor… me dolía…me dolían el vidrio taladrando mis pies, mis brazos de
tanto esfuerzo, mis piernas temblaban…me dolía el alma, lo estaba matando…
Me aleje, retrocedí sin voltear, uno, dos, tres pasos…volví
a esa maldita esquina.
Las lágrimas inundaban mi rostro, frote mis manos manchadas
de sangre, todo mi ser temblaba. Me acurruque en la aquella esquina, la sangre
no dejaba de correr de mis pies…
Entonces escuche un susurro…
- - Te amo.
Me quede en shock. Quieta, sin respirar, deseaba que todo
fuera una pesadilla, esto no era real. Él volvió a gemir…
- - Te amo. Lola…Lola…
De pronto ya no estuve más ahí, mi mete no estaba en ese
horrible lugar…recordé como lo conocí…
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